Los cuernos de don Friolera» forma parte de la trilogía «Martes de Carnaval», que tiene como trasfondo la naturaleza militar de la España de la época.
En los cuernos de don friolera narra la historia narra como el teniente Astete -don Friolera-, recibe un anónimo avisándole de que su mujer le engaña. Vuelto loco por los celos que siente de su frívola mujer, doña Loreta, tentada por un chulapo de medias tintas y vecino, el barbero Pachequín, e instigado por un malintencionado vecindario, trama tomar venganza. La hija de ambos, Manolita, entra en escena justo cuando el supuesto «cornudo» va a matar a los inocentes amantes, amansando las iras de su padre. Sin embargo la presión de sus colegas militares le ofusca en lo más hondo de su orgullo, y recurriendo a un ancestral código del honor, y pistola en mano, se conmina a cometer el crimen, al grito de «¡En el cuerpo de carabineros no hay cabrones!
"PUES LAS LÁGRIMAS Y LA RISA NACEN DE LA CONTEMPLACIÓN DE LO QUE SE PARECE A NOSOTROS".
UNA FEROZ CRITICA AL MACHISMO IBERICO BAJO EL CRISTAL DEL ESPERPENTO
Teatro Kumen actuará en los sigueintes escenarios a lo largo del mes de agosto del 2026:
.- Festival Territorio Artlanza (Burgos) con VECINOS
.- Festival de Gradefes (León) con VECINOS
.- En la localidad de Tablixo (Valdés) con VECINOS
.- Festival Nacional de Teatro Ciudad de Oviedo. Memorial Jose Antonio Lobato con LOS CUERNOS DE DON FRIOLERA
.- Muestra de Teatro de Pravia con LOS CUENOS DE DON FRIOLERA.
Os esperamos en el Teatro.
La compañía de teatro Kumen triunfa espectacularmente en el Corral de Comedias deRobres con su adaptación de Tartufo, de Moliere
Tartufo Play levanta al público de su asiento y provoca risas y comentarios en el patio de espectadores.
Un escenario casi desierto, con tan solo una larga mesa de comedor y un par de candelabros, fue más que suficiente para que el elenco de KUMEN Teatro —Carmen S. Trapiello, Miguel Peinado, Iván Suárez, Cristina Ogalla, Paz Vega, Rosario Taberna y Jorge Arenas— desplegara su oficio y trasladara al público a una casa burguesa donde un vividor, Tartufo, se había instalado aprovechándose de la ceguera emocional del dueño y pretendía hacerse tanto con los bienes de la familia como con la mano de su hija
Hubo algo más que marcó la diferencia en este montaje: no solo la magnífica dirección de actores de José Ramón López Menéndez, sino también el excelente trabajo de los técnicos de iluminación y sonido y el extraordinario vestuario diseñado por Azucena Rico. A ello se sumó, como reconoció el propio elenco al término de la representación, un público atento y conocedor del teatro, además del incomparable marco del Corral de Comedias de Robres, cuya acústica y singularidad volvieron a demostrar su idoneidad para todo tipo de propuestas escénicas.
KUMEN Teatro, la compañía invitada en la noche del sábado 18 de julio, es una formación asturiana de Langreo con una larga trayectoria sobre los escenarios. Cuenta con un amplio repertorio y un extenso palmarés que incluye reconocimientos como el Premio del Público del XIII Festival Nacional Ciudad de Carrizo, además de numerosos galardones a la interpretación, la dirección y la iluminación obtenidos en el Festival Nacional Ciudad de Oviedo "Memorial José Antonio Lobato" o en el XXIII Certamen Nacional de Teatro Jiménez de Jamuz.
En definitiva, la representación supuso un nuevo acierto para el Corral de Comedias de Robres en su constante apuesta por acercar el teatro al medio rural monegrino, un objetivo que volvió a cumplirse tanto por la respuesta del público como por la indiscutible calidad artística de la compañía invitada.
CENSURA QUE ALGO QUEDA
No resultó sencillo que Molière pudiera representar con libertad Tartufo. La Compañía del Santo Sacramento utilizó su influencia para conseguir que la obra fuera prohibida, al considerar que contenía un ataque frontal contrala religión y los valores que defendía, especialmente por la crítica implícita al papel de algunos devotos directores espirituales que, en realidad, saqueaban las herencias de sus fieles.
Tras diversas vicisitudes, Molière intentó representar la obra bajo el título de "Panulfo o el impostor" en agosto de 1667. Sin embargo, después de la primera función, el responsable dela policía prohibió nuevas representaciones y el arzobispo de París, Hardouin de Péréfixe, llegó a amenazar con la excomunión a cualquiera que representara o asistiera a la obra. Finalmente, en febrero de 1669, Luis XIV autorizó a Molière a representarla de nuevo, recuperando además subtítulo original, Tartufo.
El vocablo "tartufo" entró posteriormente en el Diccionario de la Real Academia Española paradefinir a una persona hipócrita y falsa.